Landscape o Miradas al entorno.

La fotografía contemporánea cubana se debate entre dos grandes tendencias: lo documental y el concepto. El uno, heredero de una fuerte tradición en nuestro contexto marcada sobre todo por la épica, propugna el testimonio directo de espacios, sujetos y acontecimientos desde una perspectiva más bien antropológica; mientras el otro, se reconoce íntimamente ligado a los procesos de post-producción que brinda la tecnología digital en aras de favorecer la concreción de una idea y los valores artístico-formales de la pieza.   Mas, resulta sumamente difícil seguir sosteniendo de manera axiomática estas posturas estéticas sin detectar los nexos que se perciben entre ambas. Se hallan imágenes documentales que sin enajenar sus elementos denotativos rozan la ambigüedad, lo alegórico y la metáfora.

Landscape o Miradas al entorno se suma al empeño que, desde el pasado mes de octubre, ocupa al colectivo de trabajo de La Pared Negra. Se refiere a la organización de tres muestras dedicadas a la visibilización del quehacer artístico de las fotógrafas. La primera de estas exposiciones reunió a cuatro artistas cuya joven práctica creativa atraviesa los designios de lo experimental. Seguidamente, nos interesa en esta segunda exhibición explorar las relaciones del sujeto con su realidad circundante, a la vez que  generar un paisaje visual que evidencie la fuerte proyección hacia el entorno por parte de las creadoras, a saber: Daylín Céspedes, Glenda Salazar, Lissette Solórzano y Leysis Quesada.

El registro de las modificaciones o cambios introducidos en la naturaleza a partir de pequeños detalles, la relación con la tierra como espacio de vida y de subsistencia, las microhistorias,  los abandonos, los límites, la arquitectura urbana y la identidad cultural en su sentido más amplio, constituyen algunos de los tópicos que enriquecen este Paisaje. En él se detecta una presencia casi metafísica y es que cada una de las autoras ha logrado transmitir las reacciones que experimentan en los espacios. Poéticas disímiles, aún así centradas en la vocación documental de las fotógrafas, se presentan aquí como una oportunidad para reflexionar, una vez más, sobre nuestro lugar en el mundo.